martes, 31 de mayo de 2011
YO Y MI MUDANZA .................. Otra más que se suma a mi lista
En estos momentos, estoy en plena etapa de mudanza, esto me hace reflexionar acerca de la cantidad de mudanzas, tanto internas como externas, que me ha tocado vivir a lo largo de los pocos años que tengo :).
Porque una mudanza no es tan solo empacar y cambiar de lugar de residencia. Hay movimientos internos similares que nos movilizan de igual manera. Según el diccionario de la RAE, una mudanza es "Dejar algo que antes se tenía y tomar en su lugar otra cosa”.
A veces las decidimos nosotros mismos; en otras ocasiones, nos eligen. Se dice que son uno de los factores de estrés más pronunciados ( puedo corroborarlo ). Lo que sí puedo decir como experiencia personal y ojalá les sirva a quienes se están enfrentando a un cambio significativo inminente es, más allá del cansancio, de las dudas, de la movilización interna y de todo lo que estén sintiendo en estos momentos: ¡disfruten el proceso! ... Esto viene a colación de mi hermana menor, que en su manera de expresarme la sorpresa de que me mudo, me dice ... ahh y es que aún te ilusionas ?!!??!
Lo cierto es que ahora mismo no estoy en mi mejor momento de inspiración y estuve a punto de eludir esta responsabilidad, pero finalmente pensé que la misma razón por la que no estaba centrada podría ser el motivo central de mi reflexión, y dicho y hecho, ahora estoy en busca de cajas !.
Dicen que las tres cosas en la vida que más desestabilizan son el cambio de pareja, el cambio de trabajo y el cambio de casa, así es que yo estoy en el último de ellos.
Lo cierto es que si sacamos lo positivo de este cambio, es un momento muy bueno para replantearse la vida que cada una llevamos. ¿Porqué digo esto? Por que es como un volver a empezar ( y mira que lo necesito ! ), un dejar cosas atrás y cargar con las que realmente valen la pena. Es una buena ocasión para que en esta reflexión decidamos de forma consciente y voluntaria lo que vamos a meter en las cajas.
Tendremos que decidir que vamos a dejar atrás, esas cosas que pueden suponer una carga, o que ocupan un espacio y no sirven para nada. Lo que he aprendido durante estos años es que el ser humano por lo general tiende a guardar todo, sirva o no sirva, lo vaya a utilizar o no. Y este aprendizaje me ha llevado a plantearme en cada cosa que voy a meter en la caja, si vale la pena o no cargarlas conmigo. Llevado este planteamiento al plano de lo interior: sentimientos, emociones, formas de ver la vida, valores, amistades, virtudes ... Cualquier momento puede ser buenos para pararse a pensar qué es lo que realmente tengo que meter en las cajas y que es lo que debería tirar.
Cuantas veces cargamos con cosas inservibles y que nos hacen infelices: rencores, envidias, enfados, orgullo... Que si fuésemos capaces de deshacernos de ellas nos dejarían ver la felicidad desde más cerca. En muchas ocasiones sin darnos cuenta van directamente a las cajas, pero si somos capaces desde nuestra reflexión de identificar la realidad, y de forma voluntaria las dejamos fuera, habremos dado un gran salto en nuestra vida y el peso con el que tendríamos que cargar, el peso de nuestra vida, será mucho más liviano
Llena tu vida de lo realmente importante, que es por lo que hay que luchar, y no te desgastes con las cosas que no lo son y que solo hacen que la carga sea más pesada y la vida más difícil. Yo voy a intentarlo y cada vez que vaya a llenar una caja me acordaré de ustedes y de esta reflexión, que en todo caso, he incluido ambas mudanzas, físicas y del alma ... pero que a final de cuentas, van de la mano, no ?.
¿Estás planeando/has hecho alguna mudanza recientemente?
¡Feliz mudanza para todos!
Cómo ser madre y no morir en el intento!
Cómo ser madre y no morir en el intento! Ser mamá hoy en día no es una tarea fácil, porque un gran número de mujeres no está dispuesta a abandonar su vida personal y profesional para tener hijos, acumulando un gran número de actividades todos los días.
Son muchos los desafíos necesarios, y si estás dispuesta a cumplirlos necesitas una gran dosis de paciencia, disposición y mucha, muchísima energía. Un punto importante es conocer tus límites y saber cuando se te imposibilita hacer todo sola: una madre debe saber aceptar la ayuda de los demás para llevar a cabo más tranquilamente todas sus obligaciones.
Para evitarte frustraciones y la constante sensación de que eres incapaz de realizar tus deberes te sugiero que revises tu lista de prioridades, ajustándola a tus tiempos. Sin dejar jamás de lado la importancia de estar junto a tus hijos y acompañar su crecimiento, sé flexible para acomodar las demás actividades a tu rutina, y desecha las que no puedas cumplir.
Cultivar la vida social es fundamental para toda mujer, y el hecho de ser madre no debe impedirte de vivir momentos de distensión con tus amigos. No hay ningún problema en dejar a tus hijos al cuidado de una persona de extrema confianza por el plazo de unas horas, no te sientas culpable por dedicarle un poquito de tiempo a tu diversión.
No es tan fácil para una mamá hacerse el tiempo necesario para estar con su pareja, pero esta es una de tus prioridades más esenciales y no la debes negociar jamás. Aprovecha cada oportunidad y haz las modificaciones necesarias en tu agenda para cumplir con los momentos de romance y pasión.
Tus tiempos también son muy importantes: debes cultivar la autoestima y hacer cosas por ti que te hagan sentir realizada y feliz. Tus hijos son lo más importante para ti, pero si tienes una vida plena podrás llevar adelante tu misión de una manera mucho más saludable y satisfactoria.
viernes, 20 de mayo de 2011
Reflexión
A veces le tenemos miedo a la soledad porque estando con ellas suele hablarnos de lo que por comodísimo nos evadimos en nuestra vida ...
Valor !
LOS HIJOS FRENTE A LAS MUDANZAS !!!
Este tema es más que interesante para mi. Porque soy una mujer que ya en mi corta vida he tenido digamos que la "buena suerte" de mudarme, 15 veces !!!! ... pueden creerlo !?!?... imagino que no, pero es la verdad. me ha interesado por el hecho de como le afecta esto a mi hijo, claro ! ... la verdad es que las mudanzas han sido por y para su bien, así que espero que en futuro cuándo ya sea adulto, pueda entenderlo y de paso ... agradecerlo.
Tanto para los adultos como para los chicos una mudanza puede implicar un progreso, por ejemplo una casa más grande para la familia, un país o una ciudad nueva a conocer . O puede estar asociada a una situación dolorosa: una mudanza que viene a consecuencia de una separación o una reducción de espacio por problemas económicos, etc.
Sea el caso que fuere mudarse implica despedirse. Si, despedirse, porque en una mudanza dejamos cosas atrás, dejamos la casa donde compartimos montones de momentos lindos y feos tanto para los adultos como para los niños… una casa con su olor propio, con sus rinconcitos para jugar, la primer casa que se compraron juntos, donde nació su primer hijo, donde veían tele los 4 comiendo chocolate en el sillón, la casa que fueron arreglando con esfuerzo, el cuarto que prepararon para el bebé, etc.
Es muy importante hablar del tema con los chicos para que esto no los tome de sorpresa, para que puedan prepararse y despedirse. Ellos tendrán que despedirse de su cuarto, de sus amigos del barrio o de la escuela, de familiares que ya no verán tan seguido en caso de mudarse lejos, etc.
Una mudanza implica un cambio, los cambios muchas veces desestabilizan, a veces son sorpresivos y tenemos que actuar casi sin pensar porque no nos queda otra, otras veces podemos pensarlos y prepararnos con más calma.
Pero la mudanza también es una oportunidad de cambio, de conocer cosas, espacios y personas nuevas. Es una oportunidad para crecer. Para favorecer esto es importante prever y prepararnos con tiempo.
Como los ayudamos antes de la mudanza
Contarle a los nenes con tiempo por qué y cuándo se mudarán.
Contarle a los más chicos qué es una mudanza y de qué forma se realiza, por ejemplo: “van a venir dos señores con un camión grande y muchas cajas donde vamos a poner todas nuestras cosas, los juguetes, la ropa, los platos, etc., y ese camión va a viajar hasta la casa nueva, vamos a bajar las cajas y ordenar todas las cosas en…”
Contarles si va a haber cambios con respecto a las personas con las que van a vivir. En caso de divorcio, explicarle si vivirá con su mamá y donde vivirá su papá.
Si va a haber cambios en la persona que cuidaba al nene. Si va a haber cambios de niñera anticípárselo, para que pueda despedirse y darle tiempo para que conozca a la nueva persona.
Mostrarle cual será su nueva casa. De no ser posible ir personalmente mostrarla por medio de fotos o haciendo un dibujo de cómo está distribuida.
Si la mudanza es a otro país o a un lugar muy lejos del lugar de residencia, contarles cómo será ese lugar, qué cosas serán iguales y cuales no, si se hablará el mismo idioma, si ya no podrán ver con tanta frecuencia a los abuelos o a los amigos del barrio, etc.
Explicarle dónde estará su cuarto y si lo va a compartir con alguien o no. Si se mudan a una casa más amplia, donde el niño ya no dormirá con su hermano, hay que anticipárselo.
Si va a tener que cambiar de escuela sería bueno que se despida de sus compañeros y que realice una visita previa para conocer el nuevo establecimiento, a sus nuevos compañeros y docentes. También es bueno que se despida de sus amigos del barrio o del club, etc.
Contarle qué actividades habituales dejará de hacer, si ya no irá mas a jugar al fútbol a ese club, si cambiará de lugar donde hace teatro o natación, etc.
Para los más chiquitos armar un cronograma con dibujos o fotos representativos para que puedan orientarse en relación al tiempo, donde puedan ir marcando los días que faltan para la mudanza.
Durante y después de la mudanza
Es conveniente no hacer cambios en los muebles o juguetes o cambiar totalmente la decoración del cuarto de los más chicos ya que puede sentirse desorientado. Es mejor hacer los cambios gradualmente, una vez pasado un tiempo de la mudanza.
Tampoco es momento de hacer oros desprendimientos a la vez, por ejemplo sacar la mamadera. Hay que dar tiempo a que se adapte a un cambio por vez.
Tratar de mantener las rutinas, eso ayuda a los chicos a sentirse más seguros. Bañarlos a la misma hora de siempre, que los vaya a buscar al jardín la misma persona que antes, etc.
Los chicos más grandes pueden participar el día de la mudanza, ayudar a preparar sus cosas. Permitirles que participen en la elección del color de su pieza, la ubicación de los muebles, etc.
Con los chicos más chiquitos a veces es conveniente que otra persona los cuide durante el momento de la mudanza y que después lleguen cuando las cosas estén un poco más organizadas.
Al llegar, hacer un recorrido por la casa con los chicos más chicos, mostrarle donde está cada cuarto, la cocina, etc.
Manifestaciones de los chicos frente a la mudanza
A veces los chicos pueden presentar algunas manifestaciones como reacción al cambio, por ejemplo levantar fiebre, hacerse pis, hacerse el bebe, estar enojado o hacer berrinches, problemas en la escuela, etc. Esto es normal, es la forma que encuentran de procesar la situación nueva. Si estos síntomas persisten en el tiempo o van en aumento es conveniente hacer una consulta con un psicólogo infantil para que evalúe lo que le está pasando al niño.
Conclusión
Los cambios son movilizantes, implican un período de reacomodación tanto para los adultos como para los chico. Si tenemos la oportunidad de darnos tiempo para poder despedirnos y así abrir las puertas a lo nuevo, seguramente será más fácil y se convertirá en una oportunidad de crecimiento para todos.
Preguntas difíciles de responder
¿Por qué las nenas hacen pis sentadas?, ¿Cómo se hacen los bebes?, ¿Por donde sale el bebe?, ¿Por qué mi pito se pone duro cuando lo toco?, ¿Por qué las nenas no tienen pito?..
Preguntas que nos dejan con la boca abierta, nos toman desprevenidos y muchas veces nos dejan sin palabras…
Como lo dijo S. Freud, hace ya mucho tiempo, los chicos son seres sexuados. La sexualidad infantil va atravesando por distintas etapas. Durante ese proceso los chicos van sintiendo curiosidad, van haciéndose y haciendo preguntas. También van creando sus propias hipótesis sobre la sexualidad.
Veamos algunas de las preguntas que van acompañando el desarrollo de los chicos
2 y 3 años: Los chicos exploran su cuerpo y comienzan a identificar las diferencias entre los sexos. La curiosidad pasa por las diferencias entre nenas y varones.
3 a 6 años: empieza la edad de las famosas “preguntas embarazosas”, los chicos se preguntan por las diferencias sexuales (¿Por qué las nenas tienen vagina y los varones pito?, ¿Por qué las mamás tienen tetas grandes?¿Solo las mujeres pueden tener bebés?) y la reproducción (¿Cómo se hace un bebe?, ¿Cómo entra?, ¿Cómo sale?). También comienzan a crear sus propias teorías sobre esos interrogantes (" los bebes se hacen cuando los grandes se dan besos en la boca", "los bebes entran por la boca","yo nací por la cola de mamá". Surgen los juegos sexuales ( los juegos del doctor, la mamá, la enfermera, etc.) y la exploración del cuerpo propio y de los otros ( verse desnudos, tocarse, etc.)
Luego, a medida que siguen creciendo piden explicaciones más elaboradas sobre la sexualidad y la reproducción, por ejemplo como respira o como mira el bebe en la panza, cuanto tiempo tarda en crecer, etc.
Pubertad y adolescencia: Comienzan los cambios en el cuerpo y aparecen preguntas en relación a estos cambios. Aparecen los primeros enamoramientos y las inquietudes, ansiedades sobre el la relación de pareja con el otro sexo y expectativas sobre la primera relación sexual ( ¿me va a doler?, ¿y si quedo embarazada?, ¿y si no se me para?, ¿cómo hago para no contagiarme sida? etc).
Hay que saber que cada chico tiene su tiempo, las edades son orientativas y pueden variar según cada nene en particular.
Estas preguntas, que acompañan el desarrollo normal de la evolución psicosexual de nuestros hijos, movilizan aspectos de nuestra propia sexualidad. Las mismas pueden despertar en los adultos una cantidad de emociones y sensaciones como ser vergüenza, temor, inseguridad, angustia, pueden escandalizarnos, asustarnos, enojarnos etc.
Cada adulto tiene su propia historia en lo que respecta a su sexualidad, la cual abarca aspectos consientes e inconscientes, y es desde ese lugar, desde nuestros temores, deseos, conflictos y experiencias (infantiles y adultas), que responderemos a las preguntas de nuestros hijos.
La sexualidad de nuestros hijos puede llevarnos a hacernos preguntas sobre nuestra sexualidad, sobre que queremos transmitirles y como, pudiendo transformarse en un buen momento para trabajar sobre nosotros mismos.
Para tener en cuenta a la hora de abordar estas preguntas
Es importante primero escuchar qué está preguntando y que quiere saber para no dar información de más (los chicos no pueden procesarla y crea confusión) y al mismo tiempo dejar satisfecha su curiosidad.
Si nos toma desprevenidos y no sabemos que decir es importante no mentirle y darle alguna respuesta, podemos decirle que en este momento no sabemos como explicarle y que lo haremos luego.
Podemos prepararnos de antemano para las posibles preguntas y ensayar respuestas, pensando en qué palabras utilizar y qué información queremos dar, adecuándola a la edad del nene y al lenguaje que maneja. Podemos ayudarnos con libros con información e imágenes que nos ayuden a hablar y explicar algunos temas.
Conclusión
Cada papá y mamá irá creando su propia manera de responder a estas preguntas, con su estilo personal eligiendo las palabras con las que se sientan mas cómodos y dando la información que consideren adecuada para su hijo, en función de la edad del nene o nena y de la información previa que tenga.
La sexualidad de nuestros hijos puede abrirnos nuevos interrogantes, hacernos pensar y replantearnos cosas de nuestra vida pasada o actual . Esto puede abrirnos nuevos caminos que en ocasiones pueden ser dolorosos o pueden asustarnos. Buscar a alguien que nos acompañe en este proceso, pedir ayuda a un profesional puede sernos de ayuda.
Desnudos en familia
Hoy voy a hablar de un tema controvertido que suele preocupar a los adultos y que tiene que ver con la sexualidad: "La desnudez entre niños y adultos" ¿está bien estar desnudos frente a los chicos?, ¿hasta cuándo?, ¿los chicos pueden estar desnudos delante de otros?, ¿qué es normal y qué no?...
Vamos a abordar el tema de la desnudez entre los miembros de la familia desde cuatro ángulos, partiendo de cuatro casos concretos.
Cuando los adultos están desnudos delante de los hijos
Los papás de Lina y Tomás plantean lo siguiente respecto de la desnudez:
Juan (el papá) "yo creo que es natural estar desnudos en casa delante de los chicos, yo no me oculto para ir al baño ni para ducharme delante de ellos".
Ana (la mamá) "Hasta ahora me bañaba con los chicos, es algo que hacemos desde que nacieron y que disfrutamos, pero desde hace una semana me siento incomoda, sentí que Tomi me miraba el cuerpo de una manera diferente".
Cuando los chicos son chiquitos necesitan el contacto piel a piel, los abrazos, las caricias. Bañarse con ellos o estar desnudos frente a ellos cuando son chiquitos es algo que a los papás no les trae conflicto pero... ¿hasta cuándo?
Cuando empezamos a sentirnos incómodos frente a la mirada de nuestros hijos o cuando aparece en nosotros el pudor, es un buen indicador de que llegó el momento en el que hay cosas que hay que dejar de mostrar. Las puertas del baño y de los cuartos se empiezan a cerrar en el momento de la ducha o cuando hay que cambiarse.
También llega un momento en el que hay cosas que tenemos que dejar de hacer, dejar de bañarlos, de limpiarle la cola, etc.
Es importante tomar en cuenta que los chicos poseen su propia sexualidad, disfrutan de tocarse, de mirar, tienen curiosidad y experimentan sensaciones placenteras.
Cuando los chicos están desnudos delante de otros chicos
Gustavo (papá de Sol) "Sol y su primo Nico se bañan juntos cuando se quedan a dormir en casa o en lo de mi hermana, a mi me parece bien, juegan, son chicos"
Es normal que los chicos chiquitos quieran mostrarse desnudos y que quieran mirar a otros chicos desnudos. Hasta los seis o siete años los chicos expresan conductas sexuales sin inhibición, muestran los genitales, tratan de mirar a las personas cuando están desnudas o vistiéndose, espían debajo de la pollera, quieren tocar los genitales de otros niños, etc. En los juegos sexuales infantiles, por ejemplo el del doctor, los chicos se miran, se muestran, se tocan y es normal y esperable que esto suceda.
Estar desnudo o bañarse con otros niños, sean parientes, amigos, del mismo sexo o de distinto sexo, no está mal y forma parte de los juegos de exploración sexual esperables en el desarrollo normal de la sexualidad de los chicos.
Cerca de los 6 ó 7 años empiezan a surgir como veremos en el caso que sigue a continuación, sentimientos de pudor y vergüenza en los chicos. Cuando surgen estos sentimientos es importante escuchar y respetar a nuestros hijos si no quieren mostrarse desudos o seguir bañándose con otros chicos.
Cuando los hijos están desnudos delante de otros adultos
Jorge, papá de sofia plantea lo siguiente: "Cuando vienen amigos o parientes a cenar a casa, Sofi sale desnuda corriendo por la casa delante de todos y no se que hacer"
Los chicos tienen que ir incorporando con la intervención de los adultos las normas y pautas de nuestra cultura, qué es lo que se mantiene en privado y qué es público. Entonces como papás tenemos que ayudarlos a incorporar estas normas enseñándoles que hay que vestirse para estar delante de los invitados y que hay que cerrar las puertas del baño o del cuarto para cambiarse.
Cuando los hijos están desnudos delante de los padres
Laura (mamá de Julia) "Julia empezó a cerrar la puerta de su cuarto para cambiarse, ya no quiere que la vea desnuda o que entre al baño cuando se está bañando. ¿Es normal?"
Alrededor de los seis años comienza el período de latencia en los chicos y surge las sensaciones de pudor y de vergüenza. Cuando aparece el pudor, es una señal de que los chicos están madurando en su desarrollo psicosexual. Ellos saben que hay partes del cuerpo que se exhiben, se muestran a los otros y otras que no, que pertenecen al ámbito de lo privado, a la propia intimidad; esto es algo que impone nuestra cultura y que los chicos internalizan.
Es importante respetar a los chicos, si quieren cambiarse estando solos, bañarse con la puerta cerrada, que no entren al baño sin golpear la puerta, no estar desnudos al cambiarse frente a sus compñeros de natación, etc.
No nos olvidemos que los chicos tienen su propia sexualidad, experimentan sensaciones y tienen fantasías ( de tipo inconsientes). Respetemos entonces su intimidad.



