martes, 13 de agosto de 2013

MAL COMPORTAMIENTO EN NUESTR@S HIJ@S

Los niños necesitan sentir que pertenecen y esta pertenencia la logran de una manera cooperativa o con comportamientos inadecuados. El mal comportamiento ocurre cuando los niños no pueden pertenecer por medio de la cooperación. Sin embargo no todo el comportamiento molesto para los adultos es necesariamente un mal comportamiento. Antes de actuar debemos analizar este comportamiento molesto del niño y ver si tiene una necesidad específica por cubrir. Los niños son niños y como tales se deben de comportar. Son curiosos, activos, necesitan compañía, tienen hambre, sed, necesitan ir al baño, les da sueño, se enferman, etc. Muchas veces tratan de ayudar a su manera y se interponen en nuestro camino o se “comportan mal” sin querer realmente hacerlo. La manera en que reaccionamos ante su comportamiento puede influir en cómo y con qué frecuencia repiten este comportamiento. Un ejemplo de pertenencia cooperativa es cuando tú estás realizando una actividad y el niño te dice que quiere ayudar y tú aceptas su ayuda. Si por el contrario tu rechazas su ayuda sin darle una buena razón es muy probable que esto genere un comportamiento inadecuado. Existen 4 objetivos del mal comportamiento según el psiquiatra Rudolf Dreikurs: 1.Atención: El niño pertenece cuando se hace notar. Todos los niños necesitan atención pero está se convierte un objetivo del mal comportamiento cuando los niños creen que solamente pueden pertenecer cuando exigen y obtienen atención. Se presenta desde bebés. 2.Poder: El niño pertenece cuando es el jefe. Los niños necesitan sentir cierto control sobre su ambiente, sin embargo este se convierte en un mal comportamiento cuando los niños creen que sólo pertenecen cuando son los jefes. Se presenta desde bebés. 3.Venganza: El niño pertenece cuando lastima a los demás. Se presenta a partir de la edad pre-escolar y las reacciones se van incrementando con la edad. 4.Incompetencia o Falta de adecuación: El niño pertenece cuando los demás no esperan nada de él. Los niños piensan que son inútiles, se dan por vencidos y convencen a sus padres de que se den por vencidos y hagan las cosas por ellos. Se presenta a partir de la edad pre-escolar y las reacciones se van incrementando con la edad, en muy pocos casos se presenta en niños más pequeños pero no en bebé. Ante una situación de mal comportamiento para identificar cuál es el objetivo, tenemos que identificar: ■¿Cómo me siento yo ante el mal comportamiento? Me enojo, me siento lastimado, me desespero, etc. ■¿Qué hago? Le insisto al niño, peleo, cedo, hago las cosas por él, etc. ■¿Qué reacción tiene el niño? Deja de hacerlo, continua haciéndolo después de un rato, etc. Es importante que cuando un niño se comporta mal, hagamos lo opuesto de lo que él espera. De este modo, evitas reforzar el objetivo del mal comportamiento y comienzas a ponerlo en la dirección correcta. Para cada objetivo de mal comportamiento existe una “creencia positiva” que debe reforzarse: 1.Participación (atención): El niño quiere participar y aprender ha hacer las cosas. 2.Independencia (poder): Hay que darle alternativas al niño 3.Sentido de Justicia (venganza): El niño debe aprender a cooperar pero no hay que confundir imponer con cooperar. 4.Tener capacidad (falta de adecuación): El niño necesita tiempo para entenderlo, para aprender a confiar en si mismo. Además de las creencias positivas hay ciertas cosas que podemos hacer ante el mal comportamiento: 1.- Atención: Ignora el mal comportamiento y no te enojes. NO LE DES ATENCIÓN CUANDO TE LO PIDA. Mejor dale atención positiva cuando él no la está esperando. Ejemplo: Tú estás en una llamada y el niño comienza a llorar, a pedirte cosas y si son hermanos comienzan a pelear. Si no es una llamada importante puedes dejarlo hablar por teléfono un segundo. Pero si por el contrario es una llamada que no puedes interrumpir, sin enojarte, dile que no puedes atenderlo hasta que termines de hablar y vete a otra habitación. Lo más probable es que te sigan y entonces tendrás que cerrar la puerta y dejarlos fuera hasta que des por terminada la llamada. Con el tiempo lo entenderán. Ya que hayas terminado la llamada, busca un momento en que ellos estén tranquilos y dales toda tu atención, a eso me refiero con atención positiva. 2.- Poder: Ofrécele alternativas si es posible, sino apártate, no pelees ni cedas. No te enojes y deja que el niño experimente las consecuencias del mal comportamiento. Ejemplo: A mi me pasaba con mi hija que se levantaba en las mañanas y se iba a jugar. Yo la llamaba a vestirse para el cole y ahí empezaban las peleas porque nos teníamos que ir y porque ella no quería. Un día decidí cambiar de táctica y le ofrecí alternativas: se puede vestir en cuanto se despierta e ir a jugar o jugar un rato y venir a cambiarse en cuanto yo le llame. En este ejemplo si no quisiera vestirse, una consecuencia sería dejarla ir al colegio en pijama; al ver a todos sus compañeros en uniforme y ella sin pijama, lo volvería a pensar dos veces. 3.-Venganza: Cuando te dicen que no te quieren o te lastiman o lastiman a otro miembro de la familia, es difícil no sentirse lastimado pero hay que actuar con cuidado. Debemos de tratar de entender que es lo que el niño siente para actuar de esa manera. Ejemplo: En una pareja divorciada, si los hijos viven con la máma va a llegar el momento en que le digan muy enojados que no la quieren, que quieren más al papá y es con él con quien quisieran estar. Una manera de contestarles es explicarles que entiendes que quieran mucho a su papá y que lo extrañan y que la próxima vez que lo vean se lo podrán decir.4.- Falta de adecuación: Un pequeño que se siente incompetente es un niño que se está muy desalentado. Lo peor que podemos hacer es criticarlo y perder la paciencia. No hay que darnos por vencidos y debemos encontrar la manera de estimularlo y concentrarnos en el esfuerzo que hace y las pequeñas mejoras. Ejemplo: Si tu hijo no quiere aprender a andar en bici porque dice que no puede. Lo peor que puedes hacer es forzarlo e impacientarte. Busca algo que tu hijo haga muy bien, como jugar a las carreras, a la pelota cualquier cosa en la que el se sienta seguro y aliéntalo a seguir haciéndolo. Pídele que te enseñe como lo hace y pregúntale como se siente. Poco a poco al darse cuenta que es capaz y bueno haciendo algo, se dará la oportunidad de intentar la bicicleta con menos miedo. Espero que les sirva, es cuestión de práctica y paciencia . Pero sobre todo hay analizar a nuestros hijos y nuestras acciones para ver en que momento podemos aplicar algo nuevo en nuestra familia.

 
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